La danza oriental como entendimiento del cuerpo y de la vida a través de la feminidad

 

Artículo traducido del original: Web oficial de Cleo Pires

En 2012 salía al aire la novela de las 21hs, Salve Jorge, con Cleo en el elenco, encarnando el personaje de Bianca. Una mujer independiente, que hasta entonces no se había atado a ninguna relación hasta que conoció a Zyah (Domingos Montagner). La pasión de ambos lleva a Bianca a mudarse a Capadocia, sin embargo, muchas adaptaciones culturales fueron necesarias para que la pareja permaneciera junta. Durante ese tiempo se convierte en bailarina. Para realizar las escenas y aprender la danza del vientre, Cleo, bajo indicación de Clara Sussekind, que inspiró al personaje de Bianca, fue a la búsqueda de Patricia Passo. En principio, Cleo pensaba tomar pocas clases con el propósito de montar una coreografía para una determinada escena, sin embargo, se encantó con el proceso que tuvieron y comenzó a estudiar diariamente.

“Ella estaba interesada en el sentido del movimiento, en la cuestión del sagrado femenino, de todo lo que implica el conocimiento ancestral, la percepción y la conciencia corporal. Sentía una relación con el cuerpo, diferente, una alineación ” 

Patricia Passo

La bailarina, coreógrafa y antropóloga, basa su investigación y trabajo en las danzas orientales. La búsqueda por el origen del movimiento, de la relación con lo femenino y lo sagrado permea el proceso creativo de Patricia. La enseñanza diferenciada, por unir la antropología al estudio de las danzas abre posibilidades mayores de entendimiento de la danza y de la feminidad. Cleo pasó por ese proceso de redescubrimiento y entendimiento del cuerpo. Según ella, el encuentro con Patricia fue el inicio de un largo camino que aún recorre en busca de su ying, femenino, un empoderamiento más suave, sin dejar de ser firme y arrebatador al mismo tiempo. Me hizo más fuerte, más entera, más ying / yang. En cada movimiento sentía más mi cuerpo, y eso me modificó como mujer, afirma Cleo.

“Hablé mucho con mi profesora sobre la energía sexual, que tiene mucho que ver con la danza. Un día, ella me explicó que el verdadero orgasmo te recorre desde la región pélvica hasta el pecho, y tu lo sientes, ¿sabes? Tienes que estar en un espacio dentro de ti. Y le dije ¡voy a acabar mal acostumbrándome, voy a tener que hacer siempre danza oriental!”.

Cleo Pires

Del encuentro entre las dos se produjo una asociación y amistad que dura hasta hoy, cuando puede, Cleo todavía toma clases de danza e incluso practica algunos movimientos para mantenerse en forma. Según la profesora Patricia, las danzas orientales enseñadas por ella pretenden hacer del cuerpo una herramienta filosófica, en búsqueda de una armonía y una vida más íntegra.

“Todo misticismo, fantasía y belleza que emanan de esos movimientos pélvicos, ondulantes y serpenteados, traen a la feminidad el principio sexual que se relaciona con la vitalidad, con el impulso activo que hace crear, hace vivir”.

Patricia Passo

La asociación entre Cleo y Patricia busca proporcionar, no sólo a las mujeres, sino a quienes se interesan por la feminidad, como ya ha dicho Patricia, como impulso creativo, de hacer, de tener vitalidad, de generar. Vamos a intercambiar esas experiencias por medio de textos y videos que puedan despertar ese entendimiento importante que es percibir como ser humano y a partir de ahí hacer más armónica la vida.